Crónicas del Bolón y el Encebollado
Desvariando en el mundo 2.0
jueves, 6 de octubre de 2011
El adiós a un grande
jueves, 14 de julio de 2011
Y SÍ, LA MÚSICA DE NUEVO
He decidido volver a la banal, poco productiva y medio demente pasion de bloggero. No porque me sobre el tiempo, nada de eso, simplemente creo que tengo ideas excelentes y uds, mortales followers, necesitan que algun "whatever" les diga que dijo o hizo lo que ustedes, se mueren de ganas por decir o hacer.
He decidido empezar con un tema que a muchos les parecera por demas innecesario. Hace algun tiempo atras, escribi sobre cuan influyente puede ser la musica sobre las personas; y despues de ver un video el dia de ayer, quedo mas que convencido de que nunca pude estar menos equivocado.
A estas alturas de la vida, muchos ya estaran familiarizados con el video de numerosos jovencitos y jovencitas bailando grosera y eroticamente reggaeton. Exacto, esos del hashtag #28deMayo en twitter(1). Dejando de lado esa "dignidad" y mojigateria tan tipica de los ecuatorianos, debo decir que no hay que alarmarse tanto, ni hacer tales aspavientos como si del fin del mundo se tratase. No con ello pongo como heroes modernos ni como ejemplo a seguir, a aquellos calenturientos jovenes de clase media.
Hay que entender, antes de satanizar a los y las jovencitas, que no es completamente culpa de ellos. Seguramente aquellos que nos horrorizamos viendo como aquellas jovencitas levantan sus faldas y se frotan contra chicos que evidentemente disfrutan del momento, olvidamos cuan malo y cerca a lo diabolico era escuchar la musica de Kiss, Metallica, Bon Jovi o Aerosmith en los 80's y 90's, o cuando bailaban efusiva y seductoramente lambada y merengue desde los 70's hasta ahora. Asi es, lo que era malo hace 5, 10, o 20 anos, hoy es solo un buen recuerdo de nuestra vida de adolescentes alocados y poco respetuosos con las reglas.
Volviendo al tema de la musica, debo admitir que ni en los 70's, 80's y al menos la primera mitad de los 90's, no se encontraban demasiadas referencias explicitamente sexuales en la musica, asi que quiza eso explique que la peor cosa que hayamos hecho influenciados por la musica, sea desobedecer a la autoridad con "It's my life" o "Livin' on the edge" en mente, o de pronto amanecer con una gran resaca obedeciendo la letra de "One wild night". Y obviamente, eso estaba mal, muy mal.
Hoy en cambio, escuchar en bailes de adolescentes "abre una pierna, abre la otra..." O "pegate 'pa atras" es algo tan comun, que se ha tornado en cierta manera, paisajistico. Y la TV y YouTube no han hecho mas que empeorar la situacion. Si es sexualmente explicito escuchar "mami, estas buena" en la voz de un boricua famoso, lo es mucho mas ver como ese mismo boricua alienta a las mujeres a sacar esa "perra interior" que muchas jovencitas aseguran tener, en un videoclip donde al parecer la que menos ropa lleve puesta y mas roce sus genitales contra los del boricua, se llevara el premio que de seguro (y segun lo que entendi) sera pasar la noche con el mismo.
No es necesario ser mojigatos, ni tradicionalistas para darnos cuenta de que las cosas andan mal, muy mal. Sin embargo y como expuse anteriormente, seria hipocrita decir que fuimos mejores a la edad de ellos y ellas. Claro, no bailabamos como si estuviesemos teniendo sexo (algunos seguimos sin bailar) pero tambien eramos los chicos malos. La generacion actual es la de "dime a que edad perdiste la virginidad y te dire que tan loser eres", la que piensa, influenciada por la musica, de que si no has tenido por lo menos una docena de parejas sexuales antes de los 18 eres un o una loser; o que si no ligas al terminar la fiesta con quien bailabas tan sucio, eres gay.
Increible a lo que lleva escuchar una cancion. Personalmente me hare el digno, y mientras sigo escuchando a Steven Tyler diciendo ironicamente "If you can judge a wise man, by the color of their skin; then mister, you're a better man than I", recordare aquellas epocas donde yo era el rebelde, el desobediente y luego razonare que vendran chicos con peores bailes que estos calenturientos que no recordaron sacarse el uniforme antes de bailar tan sucio.
Y todo porque la musica es estimulante como calmante.
martes, 12 de abril de 2011
Crónica de un día anunciado
Es a las 9:00 cuando juzgo que será apropiado comenzar mi día. Después de decir el último "Pero que sea la última vez" -que obviamente no será la última vez ni del día-, puedo abrir tranquilamente Adobe CS5, Adium, iTunes, Socialite, y revisar la bandeja de pendientes. Normalmente encuentro dos o tres órdenes que, contrariamente a lo que he dispuesto, han sido ingresadas después de las 17:00, y, después de volver a llamar la atención sobre la hora máxima de ingresar órdenes, regreso a mi escritorio.
Después de revisar las mentions y contestarlas, me doy cuenta que ya el reloj ha avanzado media hora y de que no puedo postergar más el trabajo. Comienzo a trabajar, y cuando me despego del monitor para contestar la puntual llamada de la esposa que me pregunta cómo va una de mis contínuas enfermedades -ya sea la migraña, la gripa, el dolor de la espalda, etc.-, me doy cuenta de que tengo cerca de 650 mensajes en twitter y algo así como 30 actualizaciones en facebook. Y sin contar los 10 e-mails que olvidé contestar en la mañana. Y son ya las 12:00. presiono 'cmd+S', me levanto, me estiro, me doy un par de vueltas y cuando me vuelvo a sentar, de nuevo a twittear un momento.
Cuando dejo de twittear, ya es hora de almorzar. Posteo "#Lunchtime, #TwitterOff" y nos vamos de almuerzo. Cuando son ya las 14:30, volvemos al ruedo. Y de nuevo he acumulado cerca de 1,500 mensajes en twitter, a los de facebook ya ni atención les presto. Simplemente presiono 'Mark all as read' y sigo con el trabajo. El trabajo en la tarde se torna tan monónoto, que cuando me doy cuenta, entre twitteo, facebookeo, msn y sms, se ha pasado la tarde.
Cuando llegan las 17:00, me levanto a gritar q no tome una orden más con fecha de hoy, que las ingrese mañana. Cuando me siento, Illustrator no responde. Con un suspiro, busco en el menú de aplicaciones 'Force quit Applications'. Y también no responde. Ese es el momento del día en que todo se vuelve color de hormiga y quisieras cobrar venganza por todas las cagadas que el mundo ha hecho sobre tí. Y de remate llega justo un cliente a pedir "un trabajito sencillo, pero para ayer -que la recepcionista interpreta literalmente y le pone fecha de entrega de 12 horas-". Luego de tres o cuatro maldiciones, Force quit Applications responde, pero Illustrator también.
Resulta que el "trabajito sencillo" ha sido un folleto de 48 páginas, con ilustraciones a full color, diagramado en Microsoft Publisher -y a las 6 pm, volar al cyber a buscar una PC con Publisher-, y con unas imágenes que dan pena. Y lo que más te enoja es que cuando le llamas al cliente a contarle lo complicado que resulta entregarle mañana a las 9:00 el trabajo, recibas como respuesta "no sea maliiiito, ayúdeme que el trabajo es para presentar mañana a primera hora, es de mi hijo pero se ha olvidado de hacerlo el condenado".
Y llegadas las 21:00, sin una recepcionista que se fue puntualmente a las 18:00 sin acolitar a arreglar en algo la tragedia horaria que ayudó a ocasionar, te llaman para preguntar si piensas llegar a dormir a casa. Y con una voz somnolienta, cansada, y que trata de demostrar que estás feliz aunque estés comido cemento por dentro, contestas que en media hora. Cuando terminaste, te diste cuenta que son las 22:30 y que no vas a poder tomar el autobús ni queriendo porque la línea que pasa por tu casa circula sólo hasta las 22:00. Y con esa cara de cansancio, pocos amigos, te ves en la obligación de salir a la calle y llamar un taxi.
Y lo peor de todo es que, aunque por fuera dices "me lleva la chingada" o "mañana le pongo multa", por dentro estás satisfecho, porque aunque te guste o no, hiciste tu trabajo, y lo hiciste bien. Y mientras vas a casa, esbozas una sonrisa al saber que mañana, las cosas serán iguales.
Y así, sin más...
Aunque a 20 metros de mi oficina hace un solazazaso, acá dentro siento frío. Ni con la famosa camiseta térmica que compré para acompañar la camiseta de mi equipo favorito puedo sentir un poquito de calor. Y así, sin más, ando cavilando[1] de qué mismo escribir.
Con una música medio melancólica de fondo, que me recuerda un capítulo de 'The Simpsons, empiezo a teclear. Y maldigo haberme lavado las manos al salir del baño, pues andan entumecidas y sin querer responder. Y de pronto ¡zas! el chispazo que indica que ya tengo un tema del cual hablar. Y mi historia, va a manera de novela para el siguiente post.
[1] Cavilando: Dícese del término exacto, formal y apropiado para el ecuatorianismo "Cranear"
miércoles, 30 de marzo de 2011
Y EL PEATÓN, ¿QUÉ?

Escenas como éstas, se viven a diario en las urbes, grandes y pequeñas, de este terruño llamado Ecuador. Y lo peor es que no hay nadie que haga nada.
El día de hoy (30 de marzo), twitteaba con Johanna Cañizares, reportera de Teleamazonas, sobre este problema en el tránsito de la ciudad. Posteó esta imagen que ha provocado algo más que indignación en la gente.
Ciertos dueños de automotores, se creen los dueños de las aceras que normalmente sirven para que el mortal común y corriente, que no tuvo la suerte de ser dueño de un auto, o que tenga que salir al apuro a la tienda de al frente, o a almorzar, se movilice en su cotidianidad por la ciudad. Personalmente me ha tocado escenas como ésas, donde hay un carrazo en la acera y a uno le toca cuidarse para que el bus o el taxi no le pasen arrollando en la calle, o insultándole, en el menor de los casos posibles.
Ah, y acá viene la segunda parte de la trama: Uno intenta razonar con los dueños de los autos, diciéndoles que saquen el carro de la acera. ¿Y qué recibe uno a cambio? Conociendo a la belleza y cultura de nuestra gente, sí, una gruesa insultada, coadyuvada por la férrea convicción y argumento de que "están en su casa, y hacen lo que les dá la gana".
Y luego, claro está, la tercera parte y conclusión: El policía de tránsito que quiere multarte por caminar en la calle y no en la acera. OJO: No intentes razonar con ellos, ya que al parecer el peatón es sólo una especie de caja chica, sobre todo en las temporadas de fiestas.
Después de detallar la obra, pregúntome yo: Y el peatón, ¿Qué? ¿Acaso este pobre mortal que tuvo la mala suerte de pasar a la hora equivocada y al momento inoportuno es el causante de que al potentado le valgan pistola las leyes de tránsito? ¿Y qué hace la policía por solucionar el inconveniente? Nada. Les es más sano multar al peatón, que sancionar al potentado. Sobre todo cuando el auto mal estacionado es de lujo.
Señores que se apoderan de las aceras para parquear sus autos, sepan una cosa. Los peatones también tenemos derechos. Quizá no tengamos una Ford, una Chevrolet, un camión, pero los perjudicados somos nosotros. Y nadie hará algo al respecto.
martes, 1 de marzo de 2011
El poder de una canción
¿Quién de ustedes, amigos y followers, no se ha animado o se ha deprimido escuchando una canción? El que me diga que no, miente. El poder de la música sobre la mente humana es algo que siempre ha fascinado a los científicos, y al mortal común que se deja persuadir por la tonadita de cierta canción o comercial.
La música y, por tanto, los sonidos, tienen un enorme poder sobre las personas. Hay músicas relajantes -no entraré en los estilos porque hay muchos-, un solo ejemplo son los sonidos naturales, las que sean se han ido utilizando para fines concretos siempre con el ánimo de condicionar la mente humana a diferentes estados... alegría, relajación, excitación incluso -ahora entiendo la insistencia de las mujeres en poner a Luis Miguel en la rola en el rato del rato-.
Pero el enorme poder de la música, como todo, tiene su lado oscuro, nada como canciones de amor tristes para deprimir a una persona. He comprobado lo lamentable que es que las personas, sobre todo las que han roto recientemente una relación, se apegan "automáticamente" a toda aquella melodía o canción que trate de lo mismo, de rupturas, llantos y lágrimas, de despedidas y de mensajes como "qué voy a hacer sin ti", etc,etc. Esto provoca una acentuación gravísima del estado depresivo de la persona afectada, en muchos casos la música, una simple canción ha sido el detonante de un suicidio.
Claro, hay también la contraparte, aquellas canciones que te ponen, alegre, molestoso, con ganas de fastidiar al mundo, hasta eufórico y con una actitud de tener toda la energía del mundo. De esos conozco un buen puñado por ahí.
La música es mensajera de alegrías, o de penas, de esperanzas o de tristezas, quien la escucha será quien tenga el poder de seleccionar lo que desea escuchar, lo importante es "lo que dejamos entrar en nuestra mente".
Sobre la falsa humanidad y el derecho de los animales
Esta foto probablemente sea la más vista por el mundo en probablemente un par de horas -seguramente pasa mientras escribo-, y el jugador panameño involucrado, tendrá su minuto de fama, no de la mejor manera pero fama al fin y al cabo.La manera como ambos bandos -pro derechos de animales y el resto del mundo- se enfrentan en las redes sociales, me ha puesto a pensar en que algunos de los argumentos de ambas partes son válidos.
Los 'amigos verdes' -que en muchos casos comen carne-, manifiestan que la legislación colombiana -y la ecuatoriana, ya que estamos- debería incorporar artículos que criminalicen el maltrato animal, para que casos como aquél no se repitan. Personalmente, creo que esos señores ven mucho Animal Planet, especialmente a aquellos policías de Philadephia que rescatan animalitos maltratados y llevan a los dueños o artífices del maltrato ante la justicia ordinaria. No digo que la idea sea mala, porque los animalitos también sufren, sienten, y están al tanto de la diferencia entre una caricia y una patada. Pero vayamos un poco más allá de donde nos apunta la luz.
Una legislación en contra del abuso animal, no depende de sólo la buena voluntad de todos aquellos quienes nos ponemos sentimentales cuando vemos a un animalito herido, abandonado o maltratado. Lamentablemente depende de quienes son los que abusan de sus mascotas. Y en todo caso, la aprobación y expedición de una 'Ley contra el Maltrato Animal' no garantiza que el abuso se termine. Sad but True. En la psique humano, el maltrato al inferior está tan arraigado como una pulga al perro.
Ahora, vámonos al otro lado de la verja, al barrio de los que creen que hay que maltratar al más débil para sentirse machoman. Aquellos que piensan que fue 'sólo un pájaro'. Déjame decirte que tu punto de vista es miope y medieval. Un pájaro también tiene derecho a ser tratado bien.
Pero hay un punto -sólo uno- que comparto de ellos. Es cierto, se maltrató al animal, la gente se preocupa. ¿Y los toros? ¿Y los gallos? ¿Y las peleas callejeras de perros? ¿Dónde quedan sus derechos? Creo que al menos en Ecuador, la gente se ha preocupado más por la muerte de la pobre lechuza que por los 6 toros que mueren a diario en cada feria Jesús del Gran Poder, para divertir a la culta y noble gente de Quito, más que por todos los 20, 30 gallos que mueren desangrados, con los cráneos destrozados, despedazados en una infame pelea de gallos que se dice 'símbolo cultural' del pueblo montubio. O esos pobres perros de raza pittbull o rottweiler que son obligados a pelear hasta la muerte por hijos de gente encumbrada, en muchos casos, miembros 'más liberales' de los defensores animales.
Aquellos animales anónimos también tienen su derecho a la vida. No dejemos que una lechuza opaque a aquellos que no pudieron aparecer en una cámara para que se proteste por sus muertes. Dejémonos de tener una falsa humanidad.


