martes, 12 de abril de 2011

Y así, sin más...

Suelo ponerme trágico a veces. Creo que simplemente es la consecuencia de estarme metiendo antigripales cada 6 horas. Pero sin más miramientos, vamos a blogguear antes de que se me termine la batería -no la del Mac, sino la cerebral-, y me quede como ayer, rezongando que no tengo ideas.

Aunque a 20 metros de mi oficina hace un solazazaso, acá dentro siento frío. Ni con la famosa camiseta térmica que compré para acompañar la camiseta de mi equipo favorito puedo sentir un poquito de calor. Y así, sin más, ando cavilando[1] de qué mismo escribir.

Con una música medio melancólica de fondo, que me recuerda un capítulo de 'The Simpsons, empiezo a teclear. Y maldigo haberme lavado las manos al salir del baño, pues andan entumecidas y sin querer responder. Y de pronto ¡zas! el chispazo que indica que ya tengo un tema del cual hablar. Y mi historia, va a manera de novela para el siguiente post.

[1] Cavilando: Dícese del término exacto, formal y apropiado para el ecuatorianismo "Cranear"

No hay comentarios:

Publicar un comentario